Libro Huellas malagueñas de un ferroviario: Emile Rennes, 1868-1946

Publicación del libro Huellas malagueñas de un ferroviario: Emile Rennes, 1868-1946. Autor de la publicación: Michel Rennes.

Prólogo de Javier Ramírez

El libro Huellas malagueñas de un ferroviario: Emile Rennes, 1868-1946 nos retrotrae a la llegada del ferrocarril a Málaga en la segunda mitad del siglo XIX, que señala la entrada de la ciudad en la época contemporánea; sin duda, el acontecimiento de mayor relevancia en nuestra historia socio económica.

Interior de un coche “Pullman” de Ferrocarriles Andaluces. Emile Rennes aparece sentado el primero a derecha de la imagen
Interior de un coche “Pullman” de Ferrocarriles Andaluces. Emile Rennes aparece sentado el primero a derecha de la imagen. RENNES-CF01_19XX0000_RE_1XXX_001-010

El trazado de la línea férrea entre Málaga y Córdoba, 1859 a 1865, salvando la accidentada orografía del Desfiladero de los Gaitanes y superando el imprevisible caudal del río Guadalhorce, da cuenta de la capacidad de acción de la alta burguesía malagueña e, igualmente, de la capacidad de producción de las clases trabajadoras de Málaga y su provincia: un esfuerzo humano de enorme envergadura, como pudimos entrever en las espectaculares imágenes tomadas por José Spreafico y presentadas por Juan Antonio Fernández Rivero en el Museo del Patrimonio Municipal con motivo del 150 aniversario de la llegada del tren a Málaga.

Retrato de un grupo de obreros y tres aprendices de Ferrocarriles Andaluces. Pertenece al reportaje realizado por el fotógrafo parisino J. David en los talleres malagueños de la compañía en 1903.
Retrato de un grupo de obreros y tres aprendices de Ferrocarriles Andaluces. Pertenece al reportaje realizado por el fotógrafo parisino J. David en los talleres malagueños de la compañía en 1903. RENNES-CF01_19XX0000_RE_1XXX_001-016

Aquella primitiva línea, cuya principal función era la traída de carbón de las minas cordobesas para las industrias malagueñas, fue el origen de la compañía conocida popularmente como “los Andaluces”, una extensa red ferroviaria que, con sede social en Málaga, inicia su andadura en 1877 a iniciativa de Jorge Loring Oyarzábal, Martín Larios y otros destacados miembros de la oligarquía financiera malagueña contando luego con importante apoyo de capital francés.

Vagón de transporte de mercancías de Ferrocarriles Andaluces. Foto Osuna, Málaga.
Vagón de transporte de mercancías de Ferrocarriles Andaluces. Foto Osuna, Málaga.

A pesar de la terrible crisis de finales de ese siglo, que arruinó a un considerable número de empresas locales y obligó a gran parte de la población trabajadora a una emigración a la desesperada, la Compañía de los Andaluces fue ampliando su red a buena parte del territorio andaluz llegando a ser la tercera compañía ferroviaria de España. En la primera década del siglo XX, inaugura nuevas estaciones: la de Cádiz y, en Sevilla, la de San Bernardo; en Málaga levanta el primer gran edificio de oficinas de la ciudad, el Palacio de la Tinta, al tiempo que renueva el parque de locomotoras, coches y vagones.

Málaga, Explanada de la Estación. Trabajadores y directivos de Ferrocarriles Andaluces. Reportaje realizado en 1907 por el fotógrafo parisino J. David.
Málaga, Explanada de la Estación. Trabajadores y directivos de Ferrocarriles Andaluces. Reportaje realizado en 1907 por el fotógrafo parisino J. David.

A pesar del bloqueo impuesto por la Primera Guerra Mundial, la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces seguirá creciendo y mejorando sus infraestructuras, desarrollo que será aún mayor en los años veinte.

En esas tres primeras décadas, Emilio Rennes será testigo de primera línea en el acontecer de los Ferrocarriles Andaluces: desde 1900 hasta 1931, ocupa el cargo de ingeniero jefe de Material y Tracción de la Compañía. Su hijo Jacques, que pasará los primeros años de su dilatada vida entre el Limonar y El Palo, cumplidos ya los noventa redactará unas memorias que se hacen eco del papel del ingeniero en los Andaluces. Será Michel, tercera generación de los Rennes vinculados a Málaga, quien haga posible que esta historia llegue hasta nosotros. Cuenta, además del texto de su padre, la tradición oral y los referentes familiares, con un material de extraordinario interés: una colección fotográfica única, un tesoro creado por su abuelo que, como en toda buena historia, aparece en un desván. Precisamente en la casa familiar de El Palo, Villa Acacia, ubicada en el castizo Carril de la Pimienta, vivienda que Emilio Rennes compra en 1907 a la viuda de Eduardo Ocón y que aun conserva la familia.

Montaje de una locomotora en los talleres malagueños de Ferrocarriles Andaluces. Foto J. David, 1907.
Montaje de una locomotora en los talleres malagueños de Ferrocarriles Andaluces. Foto J. David, 1907.

Estos materiales, biográficos y fotográficos, son los que conforman estas Huellas malagueñas de un ferroviario: Emile Rennes, y creo que el autor acierta plenamente ya desde el título. Entiendo la palabra huella con el sentido de señal visible que alguien imprime en el camino y que a los demás nos permite seguirlo. No es la primera vez que Michel Rennes se vale de este término, a estas le anteceden otras Huellas malagueñas, aquella vez con el subtítulo en el monte, las playas y calles de El Palo y Pedregalejo, un libro delicioso, entrañable relato fotográfico con comentarios en cuatro idiomas, editado también por la Universidad de Málaga en 2009 y reeditado en 2017.

Málaga, directivos de Ferrocarriles Andaluces. De pie, segundo a la derecha de la imagen, Emile Rennes. Foto J. David, 1907.
Málaga, directivos de Ferrocarriles Andaluces. De pie, segundo a la derecha de la imagen, Emile Rennes. Foto J. David, 1907.

En esta nueva obra, Huellas malagueñas de un ferroviario: Emile Rennes, el aporte fotográfico tiene dos orígenes bien diferenciados: de una parte, la producción profesional, donde se encuentran los dos grandes reportajes firmados por el fotógrafo parisino Jean David realizados en los talleres e instalaciones de la compañía en Málaga, uno fechado en 1903 y otro en 1907; arquetipos del retrato social, muestran en diversas agrupaciones la plantilla laboral de los Ferrocarriles Andaluces. Allí encontramos a los directivos de la empresa, al personal administrativo y a las distintas escalas de obreros portando cada uno su herramienta de trabajo, con ellos los aprendices, niños que acaso acaban de cumplir los doce años y que parecen sentirse orgullosos de trabajar en el ferrocarril.

Retrato de un grupo de obreros y tres aprendices de Ferrocarriles Andaluces. Pertenece al reportaje realizado por el fotógrafo parisino J. David en los talleres malagueños de la compañía en 1903.
Retrato de un grupo de obreros y aprendices de Ferrocarriles Andaluces. J. David, 1903.

A estos materiales se une el inventario de imágenes de locomotoras y vagones de la compañía realizado en los años veinte por Osuna, uno de los más acreditados fotógrafos malagueños de las primeras décadas del siglo XX.

Capítulo aparte merece la serie referida a descarrilamientos, donde encontramos fotografías realizadas por profesionales junto a otras tomadas por el mismo Emilio Rennes, también fotógrafo amateur de una cierta sensibilidad al que debemos algunas imágenes elocuentes, tanto de la actividad en los talleres como de la vida cotidiana en su ámbito familiar.

Descarrilamiento en la línea de Ferrocarriles Andaluces Puente Genil – Linares, agosto de 1901. Foto tomada por Emile Rennes.
Descarrilamiento en la línea de Ferrocarriles Andaluces Puente Genil – Linares, agosto de 1901. Foto tomada por Emile Rennes.

Una colección notable que he tenido ocasión de estudiar detenidamente. Hará cinco años, siendo yo director del Centro de Tecnología de la Imagen de la Universidad de Málaga, el profesor Antonio Clavero me presentó a Michel Rennes, quién me habló de la colección de fotos encontrada casualmente en Villa Acacia y de la posibilidad de montar una exposición o hacer un libro, o las dos cosas como ya ocurriera con las primeras Huellas, con un testimonio fotográfico tan estrechamente relacionado con la historia de Málaga. Mercedes Jiménez Bolívar, responsable del Archivo Fotográfico Histórico de la UMA, hizo una cata digital de un determinado número de imágenes y fue la primera en proponer la salvaguarda de todo el conjunto fotográfico mediante una digitalización de calidad y, dado el interés de la colección, planteaba igualmente la idea de divulgar su contenido. Justamente en aquellos momentos me llegó la hora de mi ineludible jubilación, y el proyecto quedó, nunca mejor dicho, en vía muerta.

Desembarco en el puerto de Málaga de maquinaria de British Locomotive Work para Ferrocarriles Andaluces. Mayo, 1919.
Desembarco en el puerto de Málaga de maquinaria de British Locomotive Work para Ferrocarriles Andaluces. Mayo, 1919.

Algún tiempo después, Salomón Castiel, director de La Térmica, me propuso colaborar en una nueva línea de exposiciones que tuvieran como eje la recuperación de archivos fotográficos relacionados con Málaga y su provincia, mi primera idea fue planteárselo a Michel. En noviembre de 2016 se inauguraba en la Sala Photoespacio de la Térmica la exposición ¡Atención al tren!, una muestra que durante cuatro meses gozó del beneplácito del público.

Pruebas en Campanillas (Málaga) de la locomotora Nº 451, adquirida a la North British Locomotives Works por Ferrocarriles Andaluces; llegaron a Málaga en mayo 1919. Foto Emilio Rennes.
Locomotora Nº 451 en Campanillas. Ferrocarriles Andaluces. Foto Emilio Rennes.

Hoy, gracias a la Universidad de Málaga, ve la luz el libro  Huellas malagueñas de un ferroviario: Emile Rennes, Esta misma mañana, me comentaba Michel que está muy contento de que sea nuestra Universidad quien lo publique. A ese contento me uno yo, y aprovecho esta intervención para agradecer a Rosario Moreno, directora del Servicio de Publicaciones y Divulgación Científica de la UMA, y al autor su amable invitación a prologar estas Huellas malagueñas de un ferroviario: Emile Rennes. Se trata, como podrán comprobar, de un viaje en el tiempo. Un viaje en tren desde el que podrán disfrutar de un atrayente paisaje.

El Chorro
El Chorro

5 comentarios sobre “Libro Huellas malagueñas de un ferroviario: Emile Rennes, 1868-1946

  1. Pingback:Colección Emilio Rennes, ingeniero de Ferrocarriles Españoles

  2. Que se investigue sobre los Ferrocarriles Andaluces contando con el Archivo de Emilio Rennes nos alegrará siempre. Gracias a Mercedes Jiménez y a Javier Ramírez por este maravilloso principio. Michel RENNES.

    1. Como interesado en la fotografía histórica y malagueño, agradezco que Michel, en nombre de la familia Rennes, ponga a disposición de la ciudadanía un material fotográfico muy valioso que arroja nuevas luces sobre el periodo comprendido entre los años 1900 y 1931, donde Emilio Rennes tuvo un papel relevante.

  3. Enhorabuena por la iniciativa y por la publicación, que contiene todos los ingredientes para acercarnos de manera especial, y también esencial, a un pasado y un entorno poco conocidos. Tengo mucha curiosidad por conocer las impresiones y la visión de ese ingeniero de ferrocarriles francés, y disfrutar de su particular ‘thesaurus’ fotográfico. Un saludo cordial.
    PD: por cierto, he tratado de adquirir un ejemplar… ¡y ya están agotados! Éxito rotundo del que me alegro.

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