Reparación de copias fotográficas rotas.

La reparación de copias fotográficas rotas se hace con cola de almidón (de arroz o de trigo).

En función de la raja, se puede aplicar directamente la cola sobre la junta o utilizar un papel japonés.

El color del papel japonés ha de ser similar al de la copia a reparar. Es un papel presente en todas las técnicas de reparación del papel. Crea una estructura de fibras que sirve para sellar la rotura.

El papel japonés se caracteriza por ser fino y a la vez estar constituido por fibras de celulosa muy largas que al impregnarse de la cola de almidón crean una trama que se adhiere perfectamente al papel de la copia, cerrando la herida y dándole robustez.

Procedimiento para la reparación de copias fotográficas rotas.

Para dibujar el molde en papel japonés nos auxiliamos de una cartulina negra para visualizar el contorno de la grieta y de una hoja de poliéster que colocamos sobre este conjunto; ayudándonos de un pincel de agua rellenado con agua destilada, crearemos sobre el papel japonés una figura que se corresponda con la de la rotura de la fotografía. Romperemos el papel con los dedos siguiendo la línea de agua y, apoyándolo sobre la cartulina, estiraremos las fibras de los bordes del papel.

Un principio básico en los tratamientos de reparación en general y en la reparación de copias fotográficas rotas en particular es que puedan ser reversibles. La cola de almidón se adquiere en polvo y se emulsiona mezclándola con agua destilada en proporción de 70 mm de agua por 10 gramos de cola. Tras remover el producto y dejarlo reposar durante media hora, lo sometemos a 3 o 4 sesiones de 30 segundos en el microondas a temperatura media, removiendo la mezcla entre una y otra sesión, hasta que adquiere un color translúcido y la consistencia similar a la de una mayonesa. Si se queda un poco espeso podemos añadir unas gotas de agua. Colocamos el trozo de papel japonés sobre un vidrio limpio y lo impregnamos de cola. Retiramos con unas pinzas y lo acoplamos sobre la grieta de la fotografía. Con el pincel repasamos la unión.

La cola de almidón que hemos aplicado incorpora agua, por lo que la copia se humedece ligeramente. Para ayudar a eliminar el agua aplicamos por delante y detrás de la grieta un papel secante. Para que no se pegue el papel a la cola intercalamos una hoja de papel Reemay hecho de fibras de poliéster. Encima de todo ponemos un peso.

La incorporación de agua a la copia fotográfica suele producir, sobre todo en las copias más finas, una ligera ondulación. Para intentar que sea lo menor posible hemos aplicado un peso y dejado unas horas hasta que la fotografía pierda la humedad que le ha añadido la cola de almidón.

Ya está listo. Retiramos los elementos y contemplamos el resultado.

En teoría podríamos deshacer esta unión volviendo a aplicar agua. Es por lo que se considera una actuación reversible. Mejor, no probamos.

Material empleado

  • Cartulina negra
  • Hoja de poliéster
  • Papel japonés
  • Tijeras
  • Pincel de agua
  • Agua destilada
  • Vidrio auxiliar
  • Papel secante
  • Pinzas para coger materiales
  • Pincel sintético
  • Cola de almidón (arroz o trigo)
  • Papel Reemay (fibra de poliéster)
  • Espátula de hueso
  • 2 pesos de piedra recubiertos de papel de conservación

Tras conocer cómo realizar la reparación de copias fotográficas rotas, otra actividad que puede resultar interesante es la estabilización de negativos en vidrio.

Webgrafía

LUPA [en línea]. Luis Paväo Ida. http://www.lupa.com.pt

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